Remanentes utópicos

Se entiende de forma generalizada por utopía, lo que es irrealizable, sin embargo ha sido el motor que ha permitido transformaciones importantes en diversos lugares del mundo en momentos determinados y también una de las razones importantes para lograr una existencia significativa para los seres humanos.

Un ejemplo claro lo tenemos en las comunidades indígenas que se localizan en la zona lacustre del lago de Pátzcuaro, en ellas existen aún una serie de rasgos culturales, formas precapitalistas económicas y elementos religiosos comunes ¿cómo es posible que ante un proceso globalizador tan acelerado aún persistan estas características?

Para ello debemos remontarnos al pasado, antes de la llegada de los conquistadores españoles esta zona contaba con un gobierno fuerte que nunca pudo ser conquistado por el grupo hegemónico de esa época, los aztecas.

Si bien no contamos en la actualidad con vestigios arquitectónicos tan grandes como otros de Mesoamérica, si tenemos indicios a través de la escultura y la cerámica que produjeron. El que no fueran vasallos de otros pueblos nos permite inferir la fuerte organización religiosa-militar y política que debieron tener.

Con la llegada de los españoles enfrentaron una situación diferente, un proceso sistemático de evangelización que para algunos estudiosos resultó más violento que una lucha militar, para ello se construyeron los llamados conventos” fortaleza”, se les definió así porque son, a primera vista una mole inexpugnable de gruesos muros almenados, pocos vanos al exterior, muy similares a los grandes castillos medievales.

Pero los castillos tenían como objetivo fundamental la preservación de sus habitantes y no sufrir ataques de los enemigos ¿a quienes temían los frailes? , en verdad nunca hubo levantamientos armados en contra de los clérigos, la explicación posterior fue que se construyeron así porque en el imaginario de los frailes era la arquitectura que respondía a la existente en España después de 8 siglos de dominación árabe y de todo el proceso de reconquista.

Capilla abierta, Tzintzuntzan

Estos conventos se establecieron, preferentemente en aquellos lugares en que habitaban fuertes núcleos indígenas o en donde existían basamentos piramidales, incluso encima de éstos para mostrar la subordinación de los primeros al cristianismo.

El objetivo de estas construcciones fue la evangelización ¿cómo lograrla si las prácticas de culto indígenas eran diferentes? El diseño y construcción adaptó y/o creó elementos constructivos que permitieran lograr el objetivo evangelizador.

Las construcciones conventuales tuvieran tres grandes elementos: el atrio, el templo y el convento. El atrio fue una gran explanada que estaba delimitada por una barda ancha, preferentemente almenada, la altura varió en cada convento, este fue el espacio que inicialmente sirvió para catequizar a los indígenas, en él se realizaban representaciones de la vida de los santos, al centro del atrio se colocaron grandes cruces en las que se esculpieron los elementos que sirvieron para martirizar a Cristo. En cada esquina se construyeron las denominadas capillas pozas (en que se posaba a las imágenes cuando se realizaban las procesiones), había un pasillo para realizar esta actividad, pero el elemento fundamental fue la construcción de las capillas abiertas que por lo regular constaban de un arco o de varios, esto debió depender de la cantidad de indígenas en la zona de influencia de cada convento.

El segundo elemento fue el convento, por lo regular construidos con dos plantas: un claustro bajo con dependencias a las que podían entrar personas agedas al convento para ofrecer actividades educativas y de asistencia, el claustro alto reservado a los frailes (habitaciones, biblioteca).

Finalmente el templo, que en el caso de los franciscanos de Michoacán tuvieron una fachada plateresca, por lo menos en los casos de Ihuatzio, Tzintzuntzan, Santa Fé de la Laguna y otros de la zona lacustre. Quiero retomar el caso de Santa Fe de la Laguna porque fue el primer pueblo- hospital fundado en la Nueva España, las instalaciones aún existen y funcionan como hace siglos, el fundador fue Vasco de Quiroga, llamados por los purépechas, Tata Vasco.

La fundación de estos pueblos-hospital no se pueden entender sin la existencia del libro de Tomás Moro UTOPIA. Este libro surgió como una repuesta humanista a la Europa materialista y mercantilista en donde la explotación del hombre por el hombre era la máxima social, para ello debía crearse sociedades en las cuales fuera posible la convivencia humana, la no competencia, en fin una serie de ideas utópicas para Europa pero no para el Nuevo Mundo.

Con base en esta propuesta Vasco Quiroga fundó varios pueblos-hospital que no tenían la acepción moderna sino un conjunto, como en Santa Fe de la Laguna en donde se construyo cercano al templo un espacio típicamente andaluz, en torno a un patio cuadrado, diferentes habitaciones para actividades de enseñanza, producción, habitación, curación, la vida comunitaria era fundamental y se propició de manera específica.

Al fondo esta el templo original, construido con techo a dos aguas, un artesonado ya en malas condiciones pero aún presente, una pequeña ventana mudéjar tallada en madera que permite un poco de iluminación y toda llena de flores recién cortadas y de colores increíbles, lo que denota la fuerte religiosidad comunitaria.

Pero hubo dos elementos muy significativos y explicativos para mí; en este hospital las mujeres trabajaban laboriosamente, lavaban los platos y utensilios que el día anterior habían servido para dar de comer a toda la comunidad, por la fiesta de San Isidro Labrador, otras preparaban diligentemente el recalentado con un espíritu de colectividad que ya quisiéramos la mayoría de mexicanos actuales, el otro aspecto llamativo fue que casi al centro del hospital se localiza una escultura de Vasco de Quiroga y de una niña indígena, ambos coronados por flores recién cortadas, el Tata estaba presente como en el siglo XVI, no sólo por su “presencia” escultórica sino por todo lo que hizo realidad de la utopía de Moro.

Como parte del trabajo de evangelización- utopía, los frailes asignaron una actividad diferente a cada pueblo ribereño para que pudieran intercambiar entre si y no se reprodujera la competencia, que ha sido característica del capitalismo desde sus fases iniciales. Para ello Santa Clara produce objetos de cobre, material que se utilizaba desde la época prehispánica y que después se diversificó técnica y formalmente; Ihuatzio elabora objetos de tule que extraen del lago, entre ellos están: petates, pequeñas esteras, abanicos, alcancías y muchos otros objetos, la cerámica se produce en varias comunidades como Capula, Tzintzutntzan, Santa Fe de la Laguna y otros centros, en cada uno de ellos los diseños y técnicas difieren, lo que da un sello característico. Todo esto permitió que por siglos se utilizara el trueque , medida pre capitalista pues no hay dinero como moneda sino que se intercambian productos, ésta estrategia duró siglo y empezó a disminuir en los 60 del siglo pasado cuando la pesca en el lago empezó a desaparecer debido a las miopes políticas públicas y proyectos elaborados desde el centro del país.

En la actualidad hay ya muy poco trueque, pero aún es posible realizarlos en el tianguis dominical de Pátzcuaro, puede uno encontrarse con remanentes de una utopía, para que los sueños no mueran ahora que las utopías nos parecen cada vez más lejanas ¿no creen?

Atrio con olivos, Tzintzuntzan

Anuncios
Esta entrada fue publicada en ambar amarillo. Guarda el enlace permanente.

10 respuestas a Remanentes utópicos

  1. ambar amarillo dijo:

    Angélica:
    Hay diversas fuente, no retomé una específica sino lo que yo había aprendido y las diversas visitas sin embargo es obligado leer el libro llamado Utopia, de Tomás Moro en el que se da cuenta de la utopia de crear una sociedad igualitaria, sin explotados y explotadores, lo que no podía realizarse en Europa pero si se impulsó en el caso de nuestro continente, otros textos Historia General de Méxco del colegio de México, los textos de Goerge Kubler acerca del proceso de evamgelización, los tomos correspindientes a la época colonial de la Enciclopedia de Arte Mexicano.
    Hay un texto interesante de Carlos Herrejón Peredo en la red en fin las fuentes son amplias, lo importante es como las rertomamos.

  2. Angélica dijo:

    Me parece un artículo interesante que invita a la reblexión y conocimiento de nuestra cultura. Me gustaría conocer las fuentes inspiradoras de este trabajo. Gracias

  3. Ana dijo:

    Me da gusto que el texto les llame a reflexión, creo que esa es una de sus funciones, una vida sin esta condición podrá parecer emocionante pero sin sustento. Por otro lado gracias por recordarme que las utopías trascendentes no son unicamente las grupales sino también las personales, que es en función de ellas que le damos sentido y trascendencia a nuestro paso por el mundo

  4. María dijo:

    Siempre se agradece un texto que motive la reflexión sobre la existencia de los seres humanos y cómo es que estos avanzan o retroceden en su diario vivir. Pensar que el trabajar para el bien común es una utopía es triste y nos pone en el camino que nos hace retroceder en nuestro desarrollo como seres humanos.
    Por otra parte, te reirero mi profunda admiración por tu trabajo y compromiso con tus valores.

  5. Martha dijo:

    Me encantó el artículo Remanentes utópicos, además de la excelente descripción del lugar, el contexto histórico es claro y comprensible, adecuado para los que no somos historiadores pero nos gusta este tema. El nombre del artículo me impactó, ya que la utopía es un sueño inalcanzable al que hay que aspirar para seguir de pie, esta es una característica de la gente valiente, fuerte, guerrera, así como imagino fueron nuestros antepasados habitantes de la zona Lacustre de Pátzcuaro.

  6. Perravida dijo:

    Sabes que es lo más canijo en este aspecto?
    Que parece que esa resistencia es INVISIBLE para el sistema políticomexicano y luego no entienden ni madres de porque las FARC o el EPR o el mismo EZLN…

    Lo chido sería bueno que como dice Ana el propio indigena tomara conciencia de ese papel y aprovechara la aparente INVISIBILIDAD para brincar sin que nadie se lo espere…no me latiría que siguieran siendo carne de cañon, me gustaría que organizaran una auténtica lucha indígena…

    o tu como la ves?

  7. Ana dijo:

    Estoy de acuerdo en que a pesar del control político casi avasallador , siempre habrá grupos de hombres y mujeres que luchen por no ser determinados como dice Freire y por supuesto que el fenómeno de resistencia se repite a lo largo del psía y de América Latina.
    Lo importante es que este proceso sea conciente y no como mera reacción instintiva por lo que hay que trabajar y acompañar en diversos frentes: educativo, político, organizativo entre otros, la pregunta es quiéees nos involucramos? desde y hasta dónde?
    Gracias por la dirección para conocer la teoría de los “residuos”, creo que el poder compartir desde la multidisciplina y la diferencia es muy enriquecedor

  8. Perra dijo:

    Al respecto te recomiendo vuelvas a leer la teoría de los residuos, pues a pesar del paso del tiempo siempre queda algo de las etapas previas de toda civilización en este sentido los habitantes actuales de esta zona se remiten a sus formas ancestrales de organización precisamente por un resistencia a quedar en el pasado, y se hacen presentes en las costumbres en la comida o el lenguaje…

    Con respecto a la teoría de los “residuos” de Pareto, Maffesoli señala que se refieren a la existencia residual que podemos observar a través de diversas manifestaciones sociales y la más importante como aqui lo señalas: la vida cotidiana.

    te paso la direccion por si te interesa ampliar el texto:
    http://www.umce.cl/~dialogos/n01_2001/chuaqui.swf

  9. Diego Garciarivas dijo:

    Me resultó muy interesante el texto, sobre todo el asunto que, en lo personal, siempre me ha atraído ” ¿cómo es posible que ante un proceso globalizador tan acelerado aún persistan estas características?”. Como el caso de la zona lacustre de Pátcuaro, existen otras regiones en el país y en toda América Latina donde la noción colectica y “ancestral” de las cosas han permitido amuchas comunidades y pueblos, no sólo deslizarse a través de la globalización, sino darle otra dimensión a lo que podríamos llamar resistencia. Estoy convencido de una postura sociológica que a grandes razgos palntea, que la política y el uso y/o abuso del poder no sólo se decide desde arriba, sino en lo que los de abajo resistan o están dispuestos a resistir, es decir, siempre hay una respuesta a las lógicas del poder.

  10. Perravida dijo:

    que curioso precisamente en este momento estaba leyendo en la biblioteca un texto del socialismo utopico francés -Saint Simon y Fourier- y a un lado por supuesto UTOPIA de Moro…

    Tienes razón a pesar de ser irrealizable, la utopia es el motor del mundo y de las transformaciones sociales, politicas e historicas de la humanidad. Me pregunto que habría sucedido si Verne no escribe 20,000 leguas de viaje submarino; o si Leonardo Da Vinci no se pone necio con la idea de que los hombres podíamos llegar a volar!!

    En su época estos visionarios -utópicos- eran vistos como unos locuaces y mira que si cambiaron el orden del mundo solo con LA IDEA, que la que construye nuestro mundo material.

    Besos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s