De la realidad a la teoría y viceversa

Cuando hace unos minutos salí de clase encontré a una alumna con cara de preocupación y me preguntó si Víctor me había encontrado porque me andaba buscando, respondí que no y quise saber la razón, me comentó que prefería que él me lo dijera pero por la voz y la forma de expresarlo, esperaba algo fuerte.

Continué con mi trabajo cuando escuché que llamaban a la puerta, era Víctor que con unos grandes lentes oscuros y un parche en el pómulo se acercó a mi y le pedí me explicara lo sucedido.

En pocas palabras el viernes pasado asistió a una fiesta de despedida de la generación que egresa, fue con su novia y esto fue baila que baila y algunas cervezas, como tenían otra fiesta pendiente la chava se fue pero el se quedó unos minutos más, estaban en gran plática con otros compañeros cuando de repente el invitado de alguien más se levantó y con una botella rota lo atacó en pleno rostro y acto seguido se sentó tranquilamente como si nada hubiera pasado. Al recriminarle su acción sólo atinó a decir -pues si ¿la regué verdad?

En este momento no me pude contener, lagrimas de coraje, de impotencia, de indignación resbalaron por mis mejillas igual que mi alumno al contarme la experiencia, aún sin explicarse que había sucedido pues a su agresor no lo conocía, no había existido el mínimo problema entre ellos.

Lloré de coraje porque no creo que sea justo que nuestra vida, nuestra seguridad física y emocional dependan de otros que no tiene el derecho a privarnos de los derechos humanos básicos.

Lloré de impotencia porque aunque se hizo una denuncia y hubo muchos testigos, las autoridades no han hecho gran cosa, la burocracia se impone una vez más y a pesar de que las lesiones son de las más penadas, nuevamente la impunidad parece imponerse.

Lágrimas de indignación porque constato una vez más que no estamos educado a los futuros ciudadanos, estamos formando seres sin ninguna conciencia individual ni colectiva, precisamente ayer discutíamos la constitución y reconstitución del yo desde la perspectiva de Touraine, la presión del mercado y de las comunidades para definirnos.

El papel que juegan los medios de “comunicación” para crear anhelos irrealizables pero que nos prometen como algo factible, la posibilidad de lograr cierto grado de autonomía, en fin, el aspecto teórico pero ahora lo enfrento en la realidad.

La lesión causada a Víctor significa de 6 a 12 meses de casi confinamiento en su hogar para evitar complicaciones y pasado ese tiempo iniciar la reconstrucción de esa parte de rostro, tendrá que abandonar la universidad en donde ha sido un magnífico estudiante, tendría que dejar su trabajo y volverse un ser dependiente económico de sus padres, no podrá seguir vendiendo panecillos para ahorrar y poder viajar, todo por asistir a una fiesta aparentemente inocua.

Mis preguntas son muchas, tantas como mi coraje ¿hacia donde vamos como país? ¿Cuál es la actitud que cada uno de nosotros debe asumir ante estos problemas? ¿Hasta donde cada uno contribuimos a que se reproduzca una sociedad enferma en la que los jóvenes no tienen casi esperanzas? ¿Qué hacemos para enfrentar el problema de las adicciones?

Quizá el texto les parezca algo incoherente en cuanto a no teorizar adecuadamente, pero es que la realidad esta rebasando absolutamente todo y en este momento, ella me gana. En este asunto hay infinidad de temas a discutir, y en serio, espero lo hagamos paulatinamente.

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7 respuestas a De la realidad a la teoría y viceversa

  1. Perravida dijo:

    Muchas gracias Ambar por contestar a mis comentarios y estaré al pendiente en cuanto subas otra entrada. Besos mil y mi admiración y respeto, escribes MUY BIEN.
    🙂

  2. María dijo:

    Quiero agradecer la oportunidad de participar en este medio que me permite nutrir al ser humano que llevo dentro y al que muchas veces le he cuestionado su sensibilidad, ¿por qué? Sencillamente porque se sufre la pena del amigo, del niño golpeado por su propia madre, del niño que pide llorando a su padre que deje de embriagarse, y tantos casos más. En este caso siento mucho y me apena lo que te pasa Victor y quiero desearte, que sanes tus heridas y que sigas adelante, que no permitas que la bestia de la deshumanización te marque en forma negativa y permanente.
    Por otro lado, estoy de acuerdo que el tema de la violencia ha acompañado al ser humano desde sus origenes, pero lo que a mi se me hace almarmante es que en la actualidad viene acompañada de la apatía, de la insensibilidad. Hace poco me di cuenta de que no basta que los medios de comunicación muestren evidencias de violencia, para sensibilizar a la sociedad, desafortunadamente como pasa en muchos casos, reaccionamos hasta que ésta toca nuestra vida, con esto no estoy generalizando, por supuesto que hay personas que se atreven a luchar por el respeto a los derechos humanos y a las cuales nos deberíamos de sumar con la firme convicción de que hacemos lo correcto, aunque aparentemente sea vano el esfuerzo. Por lo pronto me conprometo a profundizar más en este tema, para adquirir más herramientas para de alguna manera hacerle frente desde mi trinchera.
    A todos, gracias.

  3. Ambaramarillo dijo:

    A pesar de que originalmente hiciste comentarios pensando que era otra persona la que escribia creo que es un asunto que nos compete a todos y que bueno saber que hay otras personas interesadas en los mismos aspectos.
    Por lo regular crítico los contenidos de los medios, incluso creo que en gran parte Sartori tiene razón cuando habla del homo videns y el manejo político de los medios pero en este caso creo que podemos darle un uso diferente a internet y es el conocernos, el agruparnos por intereses comumes como el presente. así que bienvenidos tus comentarios.
    En cuanto a tí Victor, gracias por ser tan honesto, por no ponerte la máscara de hombre valiente a quien no importa lo que pasó. Es de valientes el poder hablar abiertamente de lo que sientes, de lo que temes, de lo que implica para una vida , el ser agradido. Sólo en la medida de nuestro autoreconocimiento es que podemos buscar alternativas de transformación personal y de revaloración individual.
    Sabes que me gusta crear comunidad a pesar de las dificultades que ésto implica, y aunque tienes la certeza de mi apoyo, lo reitero y es incondicional, creo que es una manera de enfrentar la amenazante reaslidad

  4. Perravida dijo:

    AYYYYYYYYYYYYYYY ora si la regué de a feo!
    UNA DISCULPA ENORME DE MI PARTE AMBAR AMARILLO!
    Creí que era Diego quien escribía estas entradas y ahora noto que eres otro Bloggie. 🙂 espero me perdones mil besos en donde sea que este, y ya tenemos algo en comun: la docencia🙂

  5. Perravida dijo:

    Coincido completamente con que nosotros que “parecemos adultos” -los que nos dedicamos a la docencia pues- nos enfrentamos a una realidad más agresiva y violenta entre los jóvenes…en mi colegio se dio el caso de que tres chamacos golpearon en el baño a uno de sus compañeros y le destrozaron la nariz y algunas que otras patadas en el estomago de milagro no le rompieron una costilla…Cuando se les cuestionó sobre su acción los tres respondieron en coro: “Lo madreamos por PUTO”…Yo no entiendo en verdad, la intolerancia entre los adolescentes cada vez va en aumento y me da horror, miedo, angustia…a mi lo unico que me queda es HACER en mi familia, con mi hija y con mis alumnos un circulo virtuoso de RESPETO, AMOR, TOLERANCIA y ENTENDIMIENTO

    Espero que no sea yo la unica, y que ese PODER HACER en nuestro campo, lo compartamos muchos mexicanos.

    Un abrazo fraterno Victor…

  6. Diego Garciarivas dijo:

    Asi es Victor, la estupidez humana, su irracionalidad y violencia avanzan rápidamente, sin embargo, como escribes está en cada uno de nosotros la transformación de nuestro entorno inmediato, de otra forma nos perderíamos en la voragine de la inconsciencia y pasividad total. Un abrazo sincero Víctor.

  7. victor dijo:

    La indignación, la impotencia, la rabia, y quizas el odio, pueden encontrar un punto de comparación con lo que se siente por dentro.

    Esto una especie de tranquilidad aparente hacia afuera que en realidad no se siente mal, vamos es algo complicado todo esto, un golpe, una impresión, una injusticia que queda como tal: impune, sin castigo, algo que incita a la burla, al morbo, a la fotografía del recuerdo, pero sobre todo la incapacidad de reaccionar ante la brutalidad de los propios actos, eso es lo que se siente, es miedo, miedo de caminar, de correr, de convivir, miedo incluso de actuar, miedo de la estupidez humana que cada día se vuelve más contagiosa e irracional.

    Trata de conocer bien a tus amistades, no pelees, no agredas al otro, no lo insultes, ni lo maltrates, pero lo más importante, no te conviertas en un animal porque esa condición ya la has superado, ¿no crees?.

    gracias jen…

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