¿Alopatía versus herbolaria?

El mejor y mayor compendio de las plantas medicinales que existía en nuestro país se lo debemos a la obra del Dr. Francisco Hernández quien en su Historia Natural de México dejó clasificadas alrededor de 1 200 plantas medicinales y su uso. Clavijero informa que además los indígenas demostraron al médico de cabecera de Felipe II, la existencia de 200 y tantas especies de aves, y un número grande de cuadrúpedos, reptiles, peces y minerales que también tenían usos medicinales. Cito textualmente a Clavijero, de esta obra se puede formar un cuerpo de medicina práctica para aquel reino…Si en los tiempos posteriores no se hubiera abandonado el estudio de la Historia natural…hubieran ahorrado los habitantes las drogas de Europa y de Asia, y hubieran percibido mayo utilidad de las producciones de su propio país.

Pero la verdad histórica nos dice que la situación fue inversa, desde el inicio de la colonia se asoció a las plantas medicinales y la curación de diversas padecimientos con ceremonia “idolátricas”, por tanto fue prohibida estrictamente por la iglesia y ya desde esa época se utilizó de manera peyorativa el termino bruja, como sinónimo de la persona que alivia diversas afecciones. Dada esa situación, la herbolaria se siguió usando pero de manera semi clandestina y fue gracias a la tradición oral que la llegamos a conocer.

Si bien siempre me había interesado leer y practicar algunos principios naturistas fue hasta que viví en los Altos de Chiapas, específicamente en San Cristóbal de Las Casas, cuando de manera más o menos sistemática me ocupé del estudio de la cultura de los grupos indígenas de la zona y en especial de su manera de curar.

Para ello me asigné diversa tareas, una, leer lo más que pudiera acerca del tema y como las bibliotecas de los diversos centros de investigación tienen un acervo amplio, tuve mucho material de primera calidad. Una segunda tarea fue convencer al encargado de una farmacia naturista me diera permiso de diagnosticar a sus pacientes bajo su supervisión y una tercera, entrar en contacto con los médicos de la OMIECH (Organización de Médicos Indígenas del Estado de Chiapas).

Esta fue una experiencia muy aleccionadora, pues a la vez que yo ayudaba a envasar plantas medicinales, les preguntaba por el nombre de cada una, su uso y cual era la visión que tenían del procesos salud- enfermedad, todo esto me permitía constatar si lo leído en diversos textos se correspondía con las prácticas de estos médico. En verdad aprendí mucho y di el paso siguiente, pedí me dieran consulta y ellos accedieron.

La cita fue al día siguiente en una de las capillas laterales del templo de Santo Domingo, en el centro de la ciudad, yo llevé velas de diversos colores, tamaños y grosor que me habían pedido con antelación y que compré en el lugar correspondiente del mercado central de la ciudad.

A diferencia de la mayor parte de las curaciones que había presenciado, no me pidieron huevos, posh, ni coca cola que son parte fundamental de las ceremonias. Una vez allí el médico que me asignaron me pidió arrodillarme y acompañarlo mientras él, en voz alta, se dirigía a los santo¿¡s del retablo que teníamos enfrente, en un determinado momento sentí ganas de voltear, y he aquí que en frente de mí, estaba uno de los sacerdotes del Centro de Derechos humanos con quien colaboraba, pensé para mis adentros, ni modo.

En el templo permanecimos alrededor de una hora, la razón es que ellos consideran que la enfermedad tiene dos componentes: el físico pero sobre todo el espiritual o anímico, y que el tiempo de oración prepara al paciente para recibir con mayor predisposición favorable, las plantas que debe tomar.

Del templo nos encaminamos a mi casa, entró y revisaba por todos lados hasta que me preguntó que en donde tenía mi altar, dado que es una costumbre en la zona, le explique que yo no usaba altar, bueno pues imágenes religiosas, tampoco, en eso recordé que días antes había asistido a la ceremonia de diaconado de un amigo y me había regalado una pequeña imagen. La tomó, la colocó al centro de la casa, con veladoras santiguó los cuatro puntos cardinales y me pidió que lo siguiera en sus oraciones, para terminar me “limpió” con un huevo y me recetó las plantas que debía consumir.

También investigue que dada la renuencia de la gente para que los trataran los médicos alópatas, por varios años se acostumbró en Chiapas que en las clínicas de COPLAMAR, hubiera dos médicos, el indígena y el institucional, la gente salía muy contenta. Me pareció un buen sistema pero con la discontinuidad de los programas gubernamentales, que es una de las características de nuestro país, estas clínicas fueron desapareciendo y con ellas el sistema “ bicultural” de salud.

La segunda experiencia sistemática con la herbolaria la tuve en las comunidades de la Congregación de Cieneguilla, Municipio de Tierra Blanca, Guanajuato. Trabajé para una organización filial de Save the Children, el objetivo: lograr mejores condiciones de vida para los niños de esa congregación, mayoritariamente indígena, fue un proyecto integral, por lo que se trabajó en diversos aspectos: nutrición, educación, cosecha y conservación de agua, crear suelo, porque hasta eso hacía falta, cultivos con labranza cero, organización comunitaria, formación de futuros dirigentes comunitarios y salud.

La especialista en salud es una compañera que ha dedicado a la herbolaria la mayor parte de su vida, con amplios conocimientos también en otras técnicas curativas, alternas a la alopatía. Ella capacitó a grupos de mujeres de 11 comunidades para que utilizaran los recursos naturales locales en función de elaborar medicamentos que permitieran, por un lado hacer medicina preventiva y por el otro, curativa.

Con ella aprendimos a elaborar jarabes, tinturas, pomadas, tónicos, licores todos en función de lograr una mejor calidad de vida para los habitantes, para que los medicamentos estuvieran al alance de todos se construyeron botiquines comunitarios en donde además se llevaba el control de talla y peso de los niños.

El proyecto se terminó, la mayor parte del equipo promotor estamos en diferentes lugares pero la organización continua trabajando por su cuenta y como permanecen organizados, periódicamente elaboran proyectos para gestionar obras y programas que ellos requieren, no los que el estado mexicano otorga a cambio del clientelismo político.

A partir de estas dos experiencias decidí adoptar la herbolaria como la estrategia ideal para prevenir y curarme ocasionalmente, no niego que para casos extremos sea útil la alopatía pero gran cantidad de medicamentos que existen en el mercado no son necesarios, algunos curan la enfermedad pero provocan un sin fin de efectos secundarios y además solo enriquecen a los grandes laboratorios trasnacionales.

Ante toda esta situación he promovido la organización de grupos de mujeres que no sólo producen para curar a nivel comunitario, sino que algunos de los migrantes, cuando regresan a los Estados Unidos se llevan medicamentos con el consabido ahorro para ellos y con una lucha, aunque mínima contra el gran capital, la lucha económica, política y cultural se da en muchos frentes, la salud es uno de ellos.

¿Y por qué trabajo preferentemente con las mujeres? Porque concuerdo con Salima Ghezali cuando afirma que “Las mujeres y los jóvenes, al estar menos implicados en el poder, son los depositarios del capital utópico, de generosidad y de sueños que le queda a la humanidad”. Con lo que les he comentado ¿prefieren tomar medicamentes alópatas para la hipertensión en lugar de un té de alpiste?

El primer grupo de mujeres que capacitamos mis alumnas, alumnos y yo, en el uso de la herbolaria. Pertenecen a la comunidad del Pilón, municipio de Peñamiller, Querétaro

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11 respuestas a ¿Alopatía versus herbolaria?

  1. que es mejor la alopatica o la herbolaria

  2. ambar amarillo dijo:

    Son varias las razones por las cuales ahora se usan más las técnicas alternativas de curación, una de las más importantes es que se ha roto con el paradigma de la medicina alópata como la única posibilidad de curación occidental, ahora se han vuelto los ojos hacia los Pueblos “atrasados” pero que han hecho de la práctica de la herbolario y otras formas de sanar, la posibilidad de hacerlo sin tantos efectos secundarios.

  3. Muy interesante tu artículo. Lo importante es que la gente ya ha tomado conciencia en cuanto a recurrir a cosas naturales. Las terapias alternativas cada vez son más populares y aparecen cada vez más productos hechos a base de herbolaria.

  4. Anónimo dijo:

    Muy interesante tu artículo. Lo bueno es que hoy en día las personas ya parecen estar tomando más conciencia en cuanto a cuidarse con cosas naturales, cada vez son más populares las terapias alternativas.

  5. lunita dijo:

    hola . me encanto tu articulo y la experiencia q tubiste , yo estoy estudiando medicina naturista , en australia soy mexicana , pero necesito mas guia no se si te podria hacer preguntas , podrias responderme thedoor19@hotmail.com

    • ambaramarillo dijo:

      En lo que pueda apoyarte en cuanto a información, por supuesto! me da gusto que estudies herbolaria pero lo raro en que sea tan lejor, aquí en México tenemos buenos espacios de estudio, entre otros la Universidad Autónoma de Tlaxcala o Chapingo.

  6. Es cierto que a inicios de la colonia se vinculó la medicina nativa con ceremonias idolátricas, pero también en cierto y casi no se menciona que en los primeros dos años posteriores al proceso de dominación española, Cortés prohibió la entrada de medicos pracedentes de España, en virtud de la eficacia -que el mismo comprobó al ser curado de las heridas que recibió- de la medicina local.

  7. ambaramarillo dijo:

    Coincido contigo en que la lucha entre dos visiones de salud y por tanto de curaciòn han sido inducidas y que ambas pueden coexistir, sin embargo con todo el manejo que se ha hecho por parte de los laboratorios y de los intereses del gran capital, algunos de estos medicamentos curan una cosa pero enferman otros organos por los efectos secundarios del mismo.
    Tambièn coincido en la dificultad que enfrentan los grupos comunitarios para lograr convertir sus proyectos de salud alternativa en proyectos economicamnete viables, hay una serie de impedimentos legales pero creo que habrìa que buscar diversas estretegìas para logrago, que a nivel comunitario son efecicientes? claro que si ya lo hemos comprobado, tu y yo lo sabemos perfctamente.

    Saludos y un abrazototote para tì, al pequeño Ale y toda la familia

  8. MarthaGisela dijo:

    Hola. Me ha llamado mucho la atención el título de tu artículo, porque pareciera que los diferentes tipos de medicina a emplear en nuestro mundo cotidiano, estuvieran en una lucha encarnizada. Yo creo, por mi experiencia, que las autoridades de nuestro país, en materia de salud, han provocado esta lucha; ya que han permitido que los intereses de los laboratorios de medicinas alópatas pesen más en las decisiones y legislación de la medicina alternativa. Hasta hace muy pocos años se ha reconocido por la Secretaría de Salud, que existen otras formas de curar, porque ni a la homeopatía querían reconocer. Hace un par de años, acaban de editar una farmacopea herbolaria, con muchas deficiencias, porque quienes participaron en su elaboración, son médicos alópatas. Los grupos comunitarios de mujeres en el Estado de Guanajuato, que han querido registrar sus productos bajo estas legislaciones, han tenido que sortear una serie de trámites costosos, ($1000 pesos por producto para cada trámite), que ni con la ayuda de la SAGARPA y la paciencia de tres años de trámites han podido lograr.
    Sin mencionar también, que todos estos reglamentos de salud y estos primeros intentos de incluir también otros tipos de medicinas, han sido una copia de los que existen en otros países, como España, con restricciones que no son válidas para las especies que existen en nuestro país.
    Nos falta mucho para poder ver a nuestros grupos de herbolaria como alternativas de proyectos productivos redituables, sin embargo son una excelente opción de medicina alternativa para sus familias, sobretodo para aquéllas que se encuentran lejanas de cualquier centro de atención médica.
    Saludos y un abrazote.

  9. ambar amarillo dijo:

    Me da mucho gusto encontrar afinidad en cuanto a lo que me interesa y hago, porque por lo general es producto de un largo tiempo de estudio, de práctica y porque además estoy convencida de su valor.
    El que ambas trabajemos algunos aspectos similares creo que nos puede llevar a colaborar de manera màs cercana, con materiales, con el diseño de talleres y otras cosas, yo siempre estoy dispuesta a compartir y a aprender asi que te envio mi correo ambaramarillo@hotmail.com
    Saludos

  10. Perravida dijo:

    Felicidades maestra!!! Si voltearemos a nuestros ancestros y la sabidurìa popular estarìamos mas sanotes 🙂

    En antropologìa yo impulso a mis alumnos a que hagamos tè, tinturas y hasta les explico el uso del limòn, ajos, sabila, cebolla morada…todo lo que pueden usar perfectamente para su salud y que tienen en su casa, su cocina se vuelve un laboratorio por 6 meses!!! bueno hasta chiquiadores aprendieron a hacer y pomada de tepezcohuite para quemaduras…En fin que la naturaleza es sabia y habra que aplicarla en nuestros malestares cotidianos…soy fan del tè

    🙂

    Mil besos

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