Chichén Itzá y el posclásico maya.

Para Yuri, mi otro

Sol Mayor.

Así como Palenque fue una ciudad clave durante el llamado periodo clásico en el área maya, Chichén Itzá lo fue para el denominado periodo posclásico. Producto de migraciones, se desarrolló en el periodo comprendido entre el año 900 d.C y hasta la conquista de los españoles.

A diferencia de Palenque que se desarrolló en un ecosistema de selva alta y abundantes ríos, Chichén Itzá lo hizo en una zona de selva baja y como único abastecimiento, el agua de los cenotes.

Por haberse desarrollado en un período preponderantemente militar buena parte de sus edificios estarán asociados a esta actividad. Al ingresar a la zona arqueológica con lo primero que nos encontramos es con el Tzompantli (muro de cráneos) se supone en períodos anteriores debió tener los cráneos al natural, aquí en cambio se esculpieron, llama la atención que todos los cráneos de los sacrificados son diferentes.

clip_image002

Tzompantli.

clip_image004

Detalle del Tzompantli.

Justo detrás, se localiza la llamada Plataforma de Venus que se presenta a continuación.

clip_image006

Plataforma de Venus

Destacan las alfardas que rematan en una cabeza de serpiente, representación de Kukulkan, dios del agua en esa región. Los tableros están ricamente ornamentados con relieves de aves y jaguares devorando corazones.

clip_image008

Detalle de la plataforma de Venus.

El otro edificio fundamental es el juego de pelota, es el de mayores dimensiones que se ha encontrado en el área cultura mesoamericana y su importancia simbólica y sacrificial era fundamental en la vida ritual de todos los pueblos del área.

clip_image010

Juego de pelota

Además de su enorme extensión cuenta con uno de sus anillos originales así como un templo en el que los participantes en el juego, realizaban algunas ceremonias.

clip_image012

Templo del juego de pelota

Una vez que el juego de pelota concluía, los triunfadores se ofrendaban a las deidades, en especial a Chac. Existe un sacbé o camino blanco que comunica directamente con el cenote sagrado en el cual se ofrendaba no sólo a los participantes del juego de pelota sino a otros hombres y mujeres además de joyas, cerámica y otros objetos rituales.

clip_image014

El Castillo.

El Castillo o templo de Kukulkan que se sitúa en el centro domina majestuosamente a la ciudad. Construido con nueve cuerpos y alfardas en los cuatro lados. El acceso al templo esta flanqueado por columnas serpentinas, el capitel representa los crótalos del animal deificado y las basas, son las cabezas de la serpiente. Es aquí en donde se puede presenciar su “descenso” durante fechas específicas.

Exactamente atrás y a mano derecha de este templo se encuentran el denominado Templo de Los Guerreros y el grupo de las mil columnas que originalmente debió estar cubierto con materiales perecederos que permitían una amplísima área cubierta para múltiples usos.

clip_image016

Templo de los Guerreros

clip_image018

Grupo de las mil columnas

Fuera de esta área central localizamos otro conjunto en el que destacan edificios con una arquitectura altamente especializada como el Caracol u Observatorio, espacio de los especialistas asignados para la observación astronómica y con ello la medición del tiempo que fue una de las áreas de mayor aportación maya a la cultura mesoamericana.

clip_image020

Caracol u Observatorio.

Otro conjunto cercano al observatorio lo conforman: La iglesia y el templo de Las Monjas que se destacan por tener una decoración característica de la zona Pucc, esto quiere decir, el uso de mascarones y la celosía que trataba de representar las habitaciones mayas tradicionales como se ve en la fotografía inferior.

clip_image022

Estos y otros edificios conforman el Chichen Itzá posclásico que conocemos, los trabajos de investigación y excavación continúan, esperemos que en esa medida podamos profundizar en su conocimiento y valoración.

Esta entrada fue publicada en ambar amarillo. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Chichén Itzá y el posclásico maya.

  1. Jose Luis dijo:

    Al visitar Chichen Itzá, me quedé maravillado con dos zonas en especial: el observatorio, producto de la paciencia y las avanzadas matemáticas; y el templo de las mil columnas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s