Colima y sus museos.

Hace varios años que no visitaba Colima y decidí hacerlo el fin de año. Fueron varias las razones, pero la más importante, poder retratar en museo locales, los famosos perros que son distintivos de la zona occidente de Mesoamérica.

Este animal fue muy importante pues cumplía diversas funciones, tanto rituales como alimenticias. La primera consistía en acompañar a quienes morían; pues sería su guía por los diversos niveles del inframundo, por ello su presencia es fundamental en las tumbas, en especial las de tiro, del occidente.

También se les engordaba ex profeso para usar su carne para comer y para que, echados a los pies de sus amos, pudieran servir como “calentadores” y así evitar los dolores reumáticos de sus propietarios.

La mayoría fueron elaborados con barro y pintados o bruñidos, se les puede ver solos o en pareja, riendo, aullando o con máscaras superpuestas, delgados o lo que llaman perros gordos, existe una gran variedad y se les puede encontrar tanto en el Museo regional, como en el Museo de Las Culturas de Occidente.

clip_image002

Si bien los perros son muy abundantes, también nos quedaron ejemplos de la amplia gama de especies animales de la región entre los que destacan los pericos como el que se presenta a continuación, en ambos casos es claro que los prehispánicos eran magníficos reproductores de la realidad circundante.

clip_image004

También como parte de su medio y de las especies más importantes de su alimentación encontramos la representación de infinidad de calabazas, en este caso la cucurbita pepo, que se utilizó ampliamente en diversas regiones mesomericanas y se sigue utilizando en la actualidad.

clip_image006

Los soportes pueden ser de diversos tipos, en este caso antropomorfos pero los hay también zoomorfos.

En ambos museos, tanto en el Regional como en el de las Culturas de Occidente puede uno encontrar una gama amplísima de la producción cerámica y escultórica de la región.

Otro museo muy importante, aunque sólo para los que vamos de otros lugares, es el Museo Nacional de la escultura Sebastián. Este se localiza en el Centro Administrativo en un ambiente inmejorable, pero con la triste situación de que al firmar el libro de visitas me di cuenta que el último visitante había sido en el 2009 ¿Se imaginan? un museo con dos amplias salas dedicadas a la escultura contemporánea y una de manera específica a Sebastián y en un año ¿Sólo yo la visité?

No lo podía creer a pesar de que estamos acostumbrados a muchísimas situaciones absurdas, cuando pregunté al único vigilante que había si existían un catálogo de la obra expuesta me dijo que sí, pero la encargada había salido a un mandado y no sabía a qué hora estaría de regreso. En principio de indigné pero después pensé: ¿Cómo van a saber que un día al año, a alguien se le va a ocurrir venir?

clip_image008

clip_image010

clip_image012

Las tres obras anteriores son de Sebastián, las primeras de formato pequeño en relación a la mayor parte de su obra, y la última que luce en el espacio abierto que se localiza al frente de las salas de exposición escultórica.

Otro museo es el Universitario de Artes Populares Teresa Pomar, mis expectativas eran muy altas porque sabía de ante mano que estaba dedicado a la muestra de “artesanías” y así es, aunque todo parece muy viejo y hacen falta cedulas a muchas de las vitrinas, como muestra de este museo coloco esta máscara que esta dedicada a Il diavolo que leerá este texto.

clip_image014

clip_image016

Otro museo que tiene obra interesante pero requiere mayor apoyo en todos sentidos, empezando por el de instalación, es el de “La Gráfica José Luis Cuevas” del que retomo también una obra.

clip_image018

Visité otros espacios culturales en la ciudad pero los anteriores me parecen los más interesantes y dignos de visitar. En una ciudad relativamente pequeña es interesante que existan varios museos, creo que lo fundamental es darles mayor difusión y si es posible, que busquen interventores educativos que pueden darles impulso, tanto los habitantes como los visitantes, lo merecemos.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en ambar amarillo y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a Colima y sus museos.

  1. ambaramarillo dijo:

    Un ejemplo de la importancia ritual del perro lo acabamos de ver en la riqu´sima ofrenda localizada en el centro de la ciudad de México, el Conjunto Ajaracas en donde se localizó, entre otras ofrendas a un cánido.

    La Jornada de hoy maneja además la siguiente información:Otro hallazgo trascendental, continúa López Luján, fue el del esqueleto de un cánido –un perro o lobo– que fue enterrado con dos orejeras de mosaico de turquesa, un collar de cuentas de jadeíta, un cinturón de caracoles marinos y ajorcas de cascabeles de oro.

    Por una incisión que mostraban los restos del cánido, al parecer fue sacrificado y colocado de manera inusitada en el lugar.

  2. ambaramarillo dijo:

    Pues si, el perro ha sido un compañero muy cercan a los hombres quizá por ello lo consideraban en el México prehispánico como el mejor guia para ayudar a su dueño a transitar por los diversos inframundos hasta llegar al lugar en que debían descansar.
    De llos nos dice Fray Bernardino de Sahagún que ” Los perros de esta tierra tienen cuatro nombres; llámanse chichi, itzcuntli, xochiocóyotl y tetlamin, y también teuítzotl. Son de diversos colores, hay unos negros, otros blancos, otros cenicientos, otros buros, otros castaños orcuros, otros morenos, otros pardos y otros manchados.
    Hay algunos de ellos grandes, otros medianos; algunos hay de pelo lezne, otros de pelo largo, tienen largos hocicos, los dientes agudos y grandes, las orejas cóncavas y pelosas, cabeza grande, son corpulentos, tienen uñas agúdas, son mansos y domésticos, acompañan y siguen a su amo o dueño, son regocijados, menean la cola en señal de paz, gruñen,ladran, bajan las orejas hacia el pescuezo en señal de amor, comen pan y mazorcas de maíz verdes, y carne cruda y cocida, comen cuerpos muesrtos, comen carnes corruptas.
    Criaban en esta tierra unos perros sin pelo ninguno, lampiños y si algunos tenían eran muy pocos. Otros perritos criaban que llamaban xoloitzcuintli, que ningun pelo tenía y de noche abrigábanlo con mantas para dormir, estos perros no nacen así, sino que de pequeos los untaban con resna que se llama óxitl, y con esto se les cae el pelo quedando el cuerpo muy liso… Hay otros perros que se llaman tlalchichi, bajuelos y redondillos, que son muy buenos para comer… Supongo eran similares a los que existen en los museos y que yo retraté en Colima. Que bueno que te gusten aunque prefieras los gatos. Saludos para tu Sol y para tí.

  3. Perravida dijo:

    Ambar! estos perritos son el reflejo de la interrelacion entre el ser humano y la naturaleza, ademas de que son el mejor amigo del hombre jejejejeje aunque yo prefiero de compañia a los gatos. Mil besos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s