De mercado a Jardín Botánico y Cosmovitral.

Parece que existen edificios que independientemente de su uso y del momento histórico, siempre son emblemáticos, es el caso del que me ocupa, el actual Jardín Botánico y Cosmovitral que aparece en la mayor parte de las publicaciones relacionadas con el estado de México.

Originalmente el edificio se inscribió en lo que se ha considerado arquitectura del porfiriato que dice Arnaldo Mora, fue epítome de la grandeza y la ostentación, expresa mejor que ningún otro leguaje el del poder. La grandeza que exhibe un régimen, cualquier régimen en plena madurez, halló su complemento idóneo en el fasto que rodeó al rito conmemorativo.

Y ese rito conmemorativo estará presente en los edificios públicos, lo mismos en los administrativos, educativos, de salud, hasta en los mercados, se localice éste en Guanajuato, Celaya o el de Toluca.

Jaime Cuadriello asevera que en los edificios de la época es notable el uso y abuso de formas ornamentales tomadas del pasado occidental, el oriental, inclusive del americano; de tal manera que conforman un repertorio disímil que ha llevado a que se les clasifique de “eclécticos”.

El mismo autor sostiene que el hierro colado formó el alma constructiva de los mercados por muchas razones: incombustibilidad, duración, higiene y posibilidades de abrir amplias naves por su ligereza estructural y, por tanto, mayor luminosidad y espacio para su interior.

En este caso además la estructura se recubrió con cantera y se acompañó de los símbolos patrios para que cumplieran con uno de sus objetivos, el momento de su inauguración, 1910, para celebrar el centenario del movimiento revolucionario.

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Desde 1910 y hasta los años 70 del siglo pasado funcionó como el marcado principal de la ciudad de Toluca, situado en pleno centro, era muy interesante pero también un verdadero problema para el tráfico de la ciudad, en especial los viernes que se desarrollaba en él, el tradicional tianguis semanal.

Sí, los tianguis en México eran muy interesantes, en el caso de Toluca era proverbial por muchas razones: Se podían comprar todas las frutas y hortalizas tradicionales del altiplano, alimentos muy específicos de las zonas lacustres como patos hervidos, acociles vivos y cocidos, papas de agua, berros, carpas asadas, tamales de charales y muchas otras viandas, mientras que los ojos iban y venían para admirar, lo mismo los trompos, baleros y yoyos elaborados en San Antonio de la Isla, que las cestas de Santa Ana Tepaltitlán, los textiles de chiconcuac e infinidad de otros artículos.

Para mi era un espacio muy didáctico, porque con la observación yo reconocía la producción artesanal y general del estado y además me servía para practicar inglés cuando estaba en la secundaria, ésta se encontraba muy cerca, sólo cruzando la plaza González Arratia y el templo del Carmen.

Otra zona que fue definitiva para mí fue la de la herbolaria, siempre de preguntona pedía me enseñaran las plantas y su uso, eso me sirvió pues cuando estaba en la universidad debimos hacer un estudio socieconómico del mercado, yo me desenvolví muy bien en esa área y a lo largo de mi vida mi opción de salud ha sido precisamente esa, la herbolaria.

El edificio funcionó con el nombre de Mercado 16 de Septiembre hasta 1975 y sus funciones se trasladaron a uno nuevo que se construyó atrás de la central de autobuses foráneos, llamada popularmente, la terminal.

El edificio lógicamente estaba en mal estado así que a partir de 1975 se empezó por limpiarlo y acondicionarlo para poder soportar el peso que colocar los vitrales implicaría. Fue el maestro Leopoldo Flores quien diseñó el programa iconográfico del conjunto, para ello escogió elementos del cosmos, de la vida y la muerte, de el día y la noche, las siguientes fotografías muestran algunos de los paneles.

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La técnica del vitral tiene antecedentes de larga data, sin embargo en Europa fueron fundamentales en el periodo románico pero en especial del gótico en el que el vitral, a decir de Donald Matthew, provocaba las emociones más intensas de todo el arte de la edad media, más adelante añade que el abad Suger de St Denis decía que las vidrieras de las ventanas de su monasterio servían para enseñar a la gente sencilla que no sabía leer la biblia cuales eran las verdades en las que debían creer. Pese a que las ventanas actualmente están pensadas en instruir, y como las modernas vallas de anuncios, pretendían captar la mirada con un determinado fin.

Ocho siglos después y en lugar de glorificar a Dios, se logró algo similar pero con respecto al hombre aunque la técnica y el impacto anímico del color, es el mismo. Por lo menos a mí en lo personal es el lugar que más me gusta de la ciudad.

Y me gusta porque se logra integrar arte y naturaleza, un bello edificio con impresionantes y coloridos vitrales, especies vegetales provenientes de diversos lugares del país y del mundo y surtidores de agua en diversos lugares del jardín, para mi es un canto a la vida natural y social, pero además como funciona a manera de invernadero, el lugar en su interior es tibio y acogedor, que más se puede pedir si el entorno es totalmente lo contrario? Frío, gris, sin vegetación, sin color? Así que además de ex mercado, actualmente jardín botánico y cosmovitral, yo agregaría que es un verdadero oasis, entendido por ello ese espacio con vegetación y agua pero que en lugar de estar en el desierto, está en una ciudad.

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7 respuestas a De mercado a Jardín Botánico y Cosmovitral.

  1. cesar288 dijo:

    Este Articulo Me Intereso Porque Se Hace Muy Interesante.Soy Alumno Del Bachillerato

  2. Anónimo dijo:

    este articulo me parecio interesante por la imagenes que aparesen en el

  3. fernanda silva dijo:

    este articulo se me hizo muy interesante pues me gustaría saber mas sobre el.

  4. Gaby dijo:

    En verdad un oasis de belleza y exaltación de la naturaleza, el cosmos DIOS🙂 amo mi cosmovitral toluco

  5. Anónimo dijo:

    soy Jesús Manuel Sánchez Tovar soy del bachillerato sabes santa teresa y me gusto por su belleza

  6. Anónimo dijo:

    MARIA DANIELA OLMOS MEZA
    SABES SANTA TERESA
    es muy interesante tiene casas que son muy completas

  7. Anónimo dijo:

    soy Alejandro del SABES de santa teresa (Guanajuato) me gusto todo lo que redacta este articulo para mi esta muy bien redactado, y me parece importante conocer mas sobre los mercados que existen en todo México.
    saludos:

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